
El anuncio se hizo ante más de 1.300 líderes de 700 organizaciones privadas, públicas y sociales, reunidos durante el 2do
Encuentro Nacional por la Orinoquía.
Proyecto de ley para la Altillanura, créditos de largo plazo, una meta de 400.000 hectáreas productivas, infraestructura y
nuevas condiciones para impulsar el desarrollo agropecuario hicieron parte de los anuncios realizados por el ministro de
Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond. Durante sus dos jornadas, el Encuentro reunió a Gobierno, región,
empresas, gremios, cooperación internacional, academia y organizaciones sociales y ambientales alrededor de una
misma conversación sobre el futuro de la Orinoquía.
Bogotá, 30 de octubre de 2026. La Orinoquía cerró dos días de conversación nacional con anuncios que ponen sobre la mesa decisiones concretas para su desarrollo productivo, su competitividad y su capacidad de atraer inversión.
Durante el 2do Encuentro Nacional por la Orinoquía, realizado en Bogotá, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, presentó una serie de compromisos dirigidos a fortalecer la producción agropecuaria de la región y avanzar en asuntos que durante años han sido identificados como cuellos de botella para su desarrollo.
Uno de los anuncios de mayor alcance fue la decisión de avanzar en un proyecto de ley para la Altillanura, acompañado de instrumentos financieros de largo plazo, una meta para incorporar nuevas hectáreas a la producción, inversiones en infraestructura y acciones orientadas a mejorar las condiciones para el desarrollo productivo.
DE LA CONVERSACIÓN A DECISIONES CONCRETAS
Los anuncios se produjeron ante una convocatoria que alcanzó más de 1.300 asistentes entre los dos días del Encuentro, una cifra que refleja la capacidad de la Orinoquía para reunir alrededor de una misma agenda a actores públicos, privados, empresariales, sociales, académicos y de cooperación.
Para Jaime Arteaga de Brigard, director de Arteaga Latam, destacó que el resultado más importante del Encuentro está en haber conectado actores que habitualmente discuten los desafíos de la región desde escenarios separados.
“La principal conclusión de estos dos días es poderosa: la Orinoquía tiene la capacidad de convocar al país alrededor de su futuro. Más de 1.300 asistentes y una representación extraordinariamente diversa demuestran que esta ya no es una conversación exclusivamente regional. Logramos reunir a quienes tienen capacidad de decidir, invertir, ejecutar y
transformar. Ahora el desafío es convertir esa capacidad de convocatoria en una agenda compartida y, sobre todo, en acción”, afirmó Jaime Arteaga de Brigard, director de Arteaga Latam.”

Por su parte, Clara Leticia Serrano Castillo, directora ejecutiva de Prorinoquía, la dimensión de la convocatoria confirma
que las necesidades de la región están logrando trascender las conversaciones sectoriales y ocupar un espacio de mayor
relevancia nacional.
“La Orinoquía necesita que sus oportunidades y sus desafíos sean entendidos como asuntos de país. Haber logrado reunir
alrededor de una misma mesa al Gobierno Nacional, los territorios, empresarios, cooperación, academia y organizaciones
que trabajan en la región demuestra que existe una voluntad real de construir una visión compartida. El reto ahora es que
esta conversación se traduzca en decisiones, inversión y proyectos que transformen el territorio”, señaló Clara Leticia
Serrano Castillo, directora ejecutiva de Prorinoquía.
DOS DÍAS PARA PONER LA ORINOQUÍA EN EL CENTRO DE LAS DECISIONES
Durante el primer día se discutieron infraestructura y conectividad, alianzas público-privadas, navegabilidad del río Meta,
conexión con Venezuela, desarrollo agropecuario, seguridad jurídica sobre la tierra, sostenibilidad, biodiversidad,
cooperación y construcción de paz.
La jornada incluyó además la experiencia de Mato Grosso como referencia internacional, el Proyecto Orinoquía 2045 y
conversaciones sobre cómo desarrollar la región sin perder sus activos ambientales.
Uno de los espacios centrales estuvo dedicado al Proyecto de ley para la Orinoquía, presentado por el ministro de
Agricultura y Desarrollo Rural, en una jornada que también reunió al Banco Mundial, Ministerio de Ambiente, Agencia
Nacional de Tierras, PNUD, Naciones Unidas, organizaciones ambientales, empresas, academia y representantes del
territorio.
El segundo día amplió la conversación hacia energía, producción agropecuaria, soberanía alimentaria, productividad e
inclusión, competitividad, educación rural e inversión.
Entre los espacios centrales estuvieron el panel “Todas las energías de la Orinoquía”, la experiencia de Agropecuaria Aliar–
La Fazenda, la conversación sobre soberanía alimentaria y el cierre dedicado a identificar oportunidades concretas de
inversión para la región.
UNA REGIÓN QUE PASA DEL POTENCIAL A LA AGENDA NACIONAL
El 2do Encuentro Nacional por la Orinoquía, liderado por Arteaga Latam y Prorinoquía, tuvo como propósito conectar las
prioridades del territorio con actores con capacidad de decisión, inversión, ejecución, conocimiento y cooperación.
La participación alcanzada durante las dos jornadas y los anuncios realizados en el escenario muestran que la
conversación alrededor de Arauca, Casanare, Meta y Vichada está avanzando hacia preguntas cada vez más concretas:
qué condiciones necesita la región para atraer inversión, cómo aumentar su productividad sin perder sus activos
ambientales, cómo resolver los desafíos de conectividad y seguridad jurídica y qué decisiones deben tomarse ahora para
convertir su potencial en desarrollo.
Más allá de la asistencia, el Encuentro dejó una señal: la Orinoquía tiene hoy la capacidad de reunir alrededor de una
misma conversación a actores que pocas veces coinciden y de convertir las prioridades regionales en temas de
discusión nacional.
El reto después del Encuentro será mantener esa articulación y llevar las conversaciones y anuncios a proyectos,
inversiones y decisiones concretas.
Porque el futuro de la Orinoquía ya no se trata solamente de reconocer su potencial. Se trata de tomar las decisiones
necesarias para hacerlo posible.
Una iniciativa de Arteaga Latam y Prorinoquía, producción, biodiversidad, educación e inversión no son conversaciones
independientes. Son piezas de una misma pregunta: qué Orinoquía quiere construir Colombia y qué decisiones necesita
tomar ahora para hacerla posible.
Más información en: www.ensamblexl.co/encuentro-orinoquia





